Solidaridad con las revueltas en EE.UU. contra el Estado racista

La Federación Anarquista Ibérica apoya y se solidariza con las luchas de los compañeros estadounidenses por el asesinato racista de George Floyd por parte de la policía de Minneapolis.

EE. UU. ha sido y sigue siendo a día de hoy un estado construido sobre las bases del racismo europeo y el supremacismo blanco. El racismo sigue siendo usado por la clase dirigente y el poder económico en Occidente para conseguir mano de obra barata, explotar a trabajadores de cualquier procedencia, y saquear la tierra y los recursos de las poblaciones en todo el mundo.
Este asesinato ha sido el detonante que ha canalizado el malestar que existe entre los trabajadores estadounidenses de todas las condiciones y procedencias contra la xenofobia y el racismo estructural, la corrupción existente en los aparatos burocráticos y represivos del Estado, y las políticas antiobreras.

El presidente Trump, en su discurso sobre la ilegalización del antifascismo, emula ese discurso patriota y anticomunista del macartismo, que ya en la década de los 50 se encargó de acosar y perseguir a cualquier persona en el país que pudiera ser sospechosa de «comunista», y se designa a sí mismo como el candidato de «la ley y el orden», siguiendo la estrategia de Nixon. Otra vez vemos como la historia se repite y los poderes económicos y políticos de EE. UU. comienzan a catalogar y acosar a todo aquello que pueda hacer tambalear su hegemonía política e ideológica en el país a las puertas de otra crisis económica mundial a causa del virus causante de la COVID-19.

Tristemente a día de hoy, el racismo es una lacra que sigue presente en todos los países occidentales. No podemos olvidar como en España se encarcelan sin orden judiciales a personas migrantes en los CIE, la cantidad de muertes que existen en las fronteras de Ceuta y Melilla, o la explotación laboral en el campo en condiciones de semiesclavitud

Esperamos que a través de estas revueltas se produzcan nuevos pasos organizativos en la lucha contra el Estado, la propiedad privada y el capitalismo; y se creen nuevos espacios de lucha, éxitos y revolución por un mundo sin racismo, ni explotación, ni clases sociales.

Federación Anarquista Ibérica