[Grecia] Solidaridad con quienes luchan contra el golpe de estado en Myanmar

El 1 de febrero, el Ejército de Myanmar dirigido por el general Min Aung Hlaing tomó el control, derrocando al Gobierno elegido de la Liga Nacional para la Democracia (NLD en inglés), que había tomado el poder en las elecciones de 2011. Al golpe militar se han opuesto miles de personas que se han levantado en protestas, huelgas y enfrentamientos con las fuerzas del ejército y la policía a diario.

La fuerza de resistencia al golpe militar del 1 de febrero cuenta con más de 400 muertos, innumerables heridos y más de 2.000 presos. Una parte de esta resistencia está constituida también por anarquistas, que flanquean las líneas del conflicto social, ya sea en grupos de solidaridad como Food Not Bombs-Myanmar (Comida, no bombas – Myanmar), o en la primera línea de autodefensa contra los ataques asesinos del ejército. Mientras el número de personas en lucha que se concentran en las calles es cada vez mayor y los conflictos se generalizan, la furia represiva de la Junta militar es cada vez más brutal, hasta el punto de asesinar al menos a 114 manifestantes en un día en algunas de las mayores ciudades del país. Al mismo tiempo, se producen escaramuzas entre las fuerzas del ejército y las milicias armadas que forman parte de los numerosos grupos étnicos con una relativa autonomía que conforman el Estado de Myanmar, dejando abierta la posibilidad de un conflicto civil generalizado. Además, el anterior gobierno también es responsable del pogromo de 2017, lanzado por el ejército contra la etnia musulmana rohingya, que se saldó con decenas de muertos y 700.000 desplazados en el vecino país Bangladés que viven en pésimas condiciones en campos de refugiados. Otro momento de brutalidad estatal ante el que el “civilizado” Occidente guardó un silencio ensordecedor.

El 27 de marzo, en el 76º aniversario del inicio de la resistencia a la ocupación japonesa del país, (aniversario que se ha establecido como Día de las Fuerzas Armadas), la Junta eligió hacer gala de su ferocidad reprimiendo brutalmente las protestas y asesinando a los manifestantes. Al mismo tiempo, el régimen militar celebró un desfile en la zona de Naypyitaw, al que asistieron representantes de ocho países (Rusia, China, India, Pakistán, Vietnam, Bangladesh, Laos y Tailandia), expresando su apoyo al régimen. Por otra parte, las potencias occidentales se limitan a una tibia condena de la violencia ejercida por el régimen dictatorial contra el pueblo de Myanmar, sin adoptar una postura clara en su contra, lo que demuestra que buscan oportunidades de alianzas y de expansión de su poder y su papel en este volátil campo de las relaciones geopolíticas. La única certeza es que la intensificación de los antagonismos intercapitalistas traerá más violencia, opresión y miseria para los pueblos de la amplia región del sufrido Sudeste Asiático, donde durante años las grandes potencias han creado un campo de hostilidades asfixiante, mientras los pueblos intentan tomar algunos respiros de libertad frente a los Estados y el Capital.

Frente al totalitarismo moderno que se impone en todo el mapa mundial y que se profundiza aún más con motivo de la pandemia de la Covid-19, donde los Estados invierten aún más en la militarización para la represión y el control de las sociedades, como anarquistas estamos convencidos de que la solidaridad de clase e internacionalista entre los pueblos es la única alternativa. El contraataque organizado de las clases explotadas y el derrocamiento del Estado y del capitalismo a nivel mundial pueden configurar las condiciones para la creación de una sociedad de prosperidad, igualdad, paz y justicia, libre de explotación, guerras y antagonismos desorientadores.

Desde Francia, España y Reino Unido con leyes para privar de libertad de expresión, los asesinatos policiales racistas de los Estados Unidos, la represión estatal de cualquiera que se resista en Turquía y el terror estatal sobre la sociedad en Grecia hasta el golpe militar en Myanmar, estamos con los que están en lucha, donde quiera que estén luchando, por su libertad y por un mundo que pueda dar cabida a muchos otros.

SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA

CONTRA EL TOTALITARISMO MODERNO

ORGANIZACIÓN Y LUCHA

POR LA ANARQUÍA Y EL COMUNISMO LIBERTARIO

Organización Política Anarquista (APO-IFA)