Consecuencias del militarismo y la guerra

El militarismo y la guerra llevan a la tortura y el asesinato sistemáticos de miles de civiles, la huida de miles de personas, al desarraigo social, al racismo, la represión y el repudio por parte de la población del país receptor de los refugiados. Significan la sistemática destrucción del patrimonio histórico-artístico y la destrucción de entornos naturales, flora y fauna. Implica la muerte de cientos de miles de combatientes de los bandos beligerantes, mayormente hijos de trabajadores y personas pobres con pocos recursos, cuya entrada en el ejército les permite huir de la miseria y les convierte en carne de cañón. Sigue leyendo

[Internacional] Contra la guerra, por la solidaridad mundial

El Comité de Relaciones de la Internacional de Federaciones Anarquistas (CRIFA) se ha reunido en Marsella los días 19 y 20 de marzo de 2022, y ha debatido asuntos sobre la guerra en curso en Ucrania. Aunque hay diferentes puntos de vista entre las Federaciones miembros, sobre los que nos comprometemos a continuar el intercambio y el debate constructivo, importantes puntos comunes han surgido del debate. Sigue leyendo

[Internacional] Ante la escalada militar, la tensión y el posible conflicto bélico en Ucrania [cast./port.]

Ucrania es un polvorín conflictivo desde hace ya muchísimos años. Un conflicto que está enquistado dentro de un marco histórico muy complejo que abarca desde la derrota rusa en la guerra de Crimea en el siglo XIX, la guerra de Ucrania del siglo XX que llevó a la creación de la República Socialista Soviética de Ucrania, la cesión por parte de Nikita Jrushchov de Crimea a Ucrania, hasta el proceso conocido como Euromaidán, la guerra del Dombás y la anexión rusa de Crimea. Sigue leyendo

[Bielorrusia]: contra el capitalismo y la dictadura, por la solidaridad internacionalista [cast./port.]

La Comisión de Relaciones de la Internacional de Federaciones Anarquistas (CRIFA) expresa su apoyo y solidaridad internacionalista con las luchas del pueblo de Bielorrusia contra la dictadura de Alexander Lukashenko, un movimiento de masas en el que participan nuestras compañeras y compañeros anarquistas bielorrusos. La situación en Bielorrusia se refiere a la dictadura autocrática que ha durado 26 años y a la actual crisis económica, sanitaria y de servicios públicos. Una ola de protestas ha llenado las plazas del país para pedir la retirada del dictador. Como anarquistas, no nos apasiona el debate sobre si las últimas elecciones presidenciales fueron justas o no. Simplemente está claro que la gente en Bielorrusia está diciendo ‘ya es suficiente’: ya no quieren un gobierno que los mata de hambre, los golpea y los oprime.

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